PARENTESCO
Y CONSANGUINIDAD (2)
En el artículo
anterior definimos algunos de los conceptos básicos para poder comprender
ahora mejor el significado de parentesco y consanguinidad. No obstante y teniendo
en cuenta que el estudio de la transmisión de los genes se basa en el cálculo
de probabilidades, no está de más que
repasemos
sus distintas definiciones.
PROBABILIDAD
SIMPLE: Para definir este concepto podemos razonar de la siguiente manera: Cada vez
que arrojamos al aire una moneda, lo mismo puede salir cara que cruz, y como
esto sucede todas las veces, decimos que es igualmente probable que salga cara
que cruz o sea que la probabilidad es la mísma. Entonces como que de dos casos
posibles, solamente se ha verificar uno en cada tirada, decimos que la
probabilidad de que salga cara o cruz es 1/2. Pongamos otro ejemplo: Si
suponemos el caso del dado, al arrojarlo al aire se dan seis posibilidades,
todas ellas equiprobables, a saber: que salga el 1, el 2, el 3, el 4 el 5 o el
6. Luego la probabilidad de cada una será 1/6.
En
general, la probabilidad de un suceso que se presenta en "C" casos
favorables sobre "C", casos posibles, se hallará por el cociente:
|
|
si un
suceso se presenta siempre, su probabilidad es uno y decimos de él que
es seguro; si no se presenta nunca, su probabilidad es cero y decimos de él que
es imposible.
En el
caso de la transmisión genética, cada individuo traspasa siempre sólo la mitad
de sus genes o sea, uno de cada dos cromosomas homólogos, y como que ello se
produce al azar, la probabilidad de que traspase unos u otros será 1/2.
PROBABILIDAD
COMPUESTA: Es la probabilidad de un acontecimiento constituido por una sucesión de
otros acontecimientos probables que se desarrollan independientemente unos de
otros pero que estan relacionados entre sí. La probabilidad resultante final es
igual al producto de las probabilidades de cada uno.
Por
ejemplo, en la transmisión de los genes la probabilidad de que un individuo
reciba unos genes determinados de un antepasado suyo, viene dada por el
producto de las probabilidades de transmisión de estos genes en cada
generación, desde el antepasado hasta este individuo. Vemos que el paso de los
genes de una generación a otra es un hecho independiente en cada
generación pero el conjunto de genes
del individuo resultante depende de como se han
transmitido los genes desde el antepasado hasta llegar a él. Como que la
probabilidad de transmisión de los genes en
cada generación siempre es 1/2, bastará multiplicar esta cifra por si misma,
tantas veces como generaciones separen a este individuo de su antepasado.
Una vez
hecho este pequeño repaso del cálculo de probabilidades ya podemos desarrollar
los conceptos de consanguinidad y parentescos.
CONSANGUINIDAD: La consanguinidad
se puede definir como el cruzamiento entre individuos emparentados. Cuando
mayor sea el parentesco entre dos individuos, mayor será el coeficiente de
consanguinidad de su progenie y menor será la probabilidad de que esta progenie
sea heterocigótica
COEFICIENTE
DE CONSANGUINIDAD: Comenzaremos considerando la situación más sencilla
posible: dos descendientes B y C que tienen un progenitor A en común.
Utilizando flechas para indicar la dirección de la herencia, esta situación se
puede representar de la siguiente forma:
Fig.
1 A
B C
Se dice
que A es el antepasado común de B y C. Si B y C reciben ambos una copia
del mismo gen, es decir, el mismo segmento de ADN de un locus cualquiera de A,
podemos decir que B y C tienen genes que son idénticos por descendencia
procedentes de A. Recordemos que dos genes son identicos por descendencia si
son copias del mismo segmento de ADN.
Supongamos
ahora que B y C se cruzan para producir un descendiente O:
A
Fig. 2
B C
O
Si B y C
tienen genes que son idénticos por descendencia, en cualquier locus existe una
cierta probabilidad de que O herede dos genes que son idénticos por
descendencia, uno procedente de A a través de B y otro procedente de A a través
de C. Ahora estamos ya en disposisición de definir el coeficiente de
consanguinidad:
"El
coeficiente de consanguinidad de un individuo es la probabilidad de que dos
genes presentes en un locus de dicho individuo sean idénticos por
descendencia".
El
coeficiente de consanguinidad se designa generalmente mediante la letra F. Sin
un individuo tiene dos genes que son idénticos
por
descendencia en un determinado locus, será homocigoto para
dicho
locus. Por tanto, el coeficiente de consanguinidad es un reflejo de la
homocigosis.
LA
POBLACION BASE. En genética se define como población a un grupo de individuos que se
cruzan entre sí y comparten un acervo común de genes que se transmiten de
generación en generación de acuerdo con las leyes de Mendel. Para medir el
coeficiente de consanguinidad se toma como base a un grupo de individuos, -de
ahí el nombre de población base-, que se supone no estan emparentados.
Es
importante tener en cuenta que el coeficiente de consanguinidad no mide
la homocigosis en un sentido absoluto. De hecho, es una cantidad relativa que
lo que realmente mide es el descenso de la heterocigosis en relación a una
población base en la que todos los individuos se supone que no estan
relacionados y que tienen una consanguinidad cero. En otras palabras mide el
grado en que un individuo es menos heterocigoto que los individuos que se
supone tienen consanguinidad cero. En la práctica, suponemos que tienen
consanguinidad cero (F=0), todos aquellos individuos sobre los que no
disponemos de información.
Para
calcular el descenso de la heterocigosis se resta de la unidad (heterocigosis
total) el coeficiente de consanguinidad F: (1-F).
Sin
embargo, no olvidemos que por el sólo hecho de que el Montaña es raza pura, los
individuos que conformen la población base de la cual partamos en cada caso, ya
llevan implicito un elevado nivel de homocigosis en muchos de sus loci,
producto de una consanguinidad ancestral, pero ello no importa; los homocigotos
en esta población base tienen genes que son considerados como "similares
en estado" en vez de idénticos por descendencia. Esto es, son
indénticos en estructura porque tienen la misma secuencia de ADN, y aún así, no
son idénticos por descendencia porque proceden de diferentes genitores. Dicho
de otro modo, son homocigotos para copias de distintos genes que proceden de
genitores ancestrales, en vez de para dos copias de un único gen originario de
un genitor ancestral.
Entonces,
es lícito que nos preguntemos como las medidas de parentesco y consanguinidad
pueden ser de alguna utilidad cuando su magnitud real depende de la elección
arbitraria de una población base, cuyos miembros se supone por conveniencia que
no
tienen antepasados en común. A primera vista,
es difícil reconciliar esto con el hecho de que si retrocedemos un suficiente
número de generaciones, dos individuos cualesquiera deben tener antepasados en
común y ser por tanto parientes. En la práctica, esto no representa un problema
siempre y cuando recordemos que los coeficientes de parentesco y consanguinidad
son cantidades relativas en vez de absolutas. Así, si un individuo tiene un
coeficiente de consanguinidad cero relativo a una determinada población base,
la probabilidad de que este individuo sea heterocigoto en un locus cualquiera
es igual a la frecuencia de heterocigotos en dicho locus en la población base.
Si el nivel de heterocigosis en la población base es bastante bajo, debido por
ejemplo a un número significativo de
cruzamientos
entre parientes próximos entre los antepasados de la población base, el
individuo con un coeficiente de consanguinidad cero tendrá de hecho un nivel
bastante bajo de heterocigosis. El punto importante es, sin embargo, que si un
segundo individuo tiene un coeficiente de consanguinidad de 0,3 en relación a
la misma población base, inmediatamente sabemos que este segundo individuo es
un 30% menos heterocigoto que el individuo cuyo coeficiente de consanguinidad
era cero.
Por otro
lado, sin un individuo tiene un coeficiente de consanguinidad de F=1, la
probabilidad de que este individuo sea heterocigoto en un locus cualquiera, es
igual a cero (1-1=0); puesto que el individuo tienen genes idénticos por
descendencia en todos los loci, ha de ser necesariamente homocigoto en todos
ellos.
Esto
subraya el hecho de que los coeficientes de consanguinidad permiten comparar
los niveles relativos de heterocigosis entre individuos cuyos pedigríes
pueden seguirse hacia atrás hasta la misma población base. Más adelante
desarrollaremos la fórmula para calcular el coeficiente de consanguinidad.
PARENTESCO
DIRECTO: El parentesco más simple es aquel que hay entre un progenitor (P) y su
descendiente (N). En un locus cualquiera un descendiente tiene dos genes, uno
de los cuales (el gen paterno) es una copia de uno de los genes de su padre, y
el otro (el gen materno) es una copia de uno de los genes de su madre. Puesto
que esto es cierto para todos los loci, podemos decir que un descendiente
comparte exactamente 1/2 de sus genes con cada uno de sus padres. En otras
palabras, un progenitor y un descendiente tienen exactamente 1/2 de sus genes
en común. Luego podemos definir que: "La proporción esperada de
genes en común entre dos individuos no consanguíneos es el parentesco entre
ellos". (Si lo individuos son consanguíneos hemos de aplicar la
definición que veremos más adelante en el parentesco colateral).
Por
tanto el parentesco entre un progenitor y su descendiente es 1/2, (probabilidad
simple). Tanto el parentesco directo como el parentesco colateral, que estudiaremos
más adelante, se designan
con la letra "a".
Ahora,
hagámonos la siguiente pregunta: ¿Cuál es el parentesco entre un descendiente
(O) y su abuelo (A). Para contestarla debemos de seguir la transmisión de los
genes desde el abuelo (A) al padre (P) y al descendiente (O). Es evidente que
(A) transmite exactamente 1/2 de sus genes a (P), que a su vez transmite
exactamente
1/2 de sus genes a (O). De aquí que como promedio (O) recibirá 1/2 x 1/2 = 1/4 de sus genes de (A)
(probabilidad compuesta). Por tanto el parentesco entre un descendiente y uno
cualquiera de sus abuelos es 1/4.
No
obstante, es importante advertir que mientras que la proporción real de genes
en común entre un descendiente y su progenitor es siempre exactamente 1/2, la proporción
real de genes en común entre un descendiente y su abuelo, y entre todos los
restantes parientes, puede no ser exactamente igual a la
proporción
esperada. Por ejemplo, la proporción real de genes en común entre un
determinado descendiente y uno de sus cuatro abuelos podría ser mayor o menor
que 1/4. Esta proporción podría ser 0 (si se diese el caso de que el gameto
procedente de (P) no hubiese llevado ninguno de los genes que (P) heredó de (A)
o podría alcanzar el valor de 1/2 (si por azar el gameto procedente de (P)
hubiese llevado todos los genes que (P) heredó de (A)). No hay forma de saber
la proporción real de genes en común entre un determinado descendiente y uno de
sus cuatro abuelos. Lo único que podemos decir es que la proporción esperada,
es decir el parentesco, es 1/4.
Mediante
un razonamiento semejante al que acabamos de utilizar, se puede deducir que el
parentesco entre un descendiente y uno de sus bisabuelos es: 1/2 x 1/2 x 1/2 =
(1/2)3 = 1/8.
En
general, el parentesco entre un individuo y uno de sus antepasados disminuye en
1/2 por cada generación que lo separa de dicho antepasado.
Por
tanto, el parentesco entre un individuo y un antepasado cualquiera es:
|
|
donde
"n" es el número de generaciones entre el individuo y su antepasado
en la línea de descendencia directa del antepasado al individuo.
Se
deduce que independientemente de lo sobresaliente que pueda haber sido un
determinado antepasado, si sólo aparece una vez y varias generaciones atrás en
el árbol genealógico de un individuo, existe sólo una pequeña probabilidad de
que el individuo en cuestión (al que llamamos O) haya heredado alguno de los
genes de su antepasado. De aquí que sea inutil seleccionar un individuo
solamente porque su pedigrí contiene un antepasado
distante que se da la circunstancia de que
fué muy famoso.
La
situación es ligeramente distinta si un determinado antepasado aparece más de
una vez en el árbol genealógico. En este caso,
cada
aparición del antepasado en el pedigrí proporciona una oportunidad
independiente de que el individuo (O) haya heredado los genes del antepasado.
El parentesco total es, en este caso,
igual a
la suma de las contribuciones independientes hechas por cada línea de
descendencia directa. Por ejemplo:
Fig.
3 B
O
B
J
L
Observemos
que el individuo B es padre y a la vez abuelo de O. ¿Cual será el parentesco
total entre ellos?. En este caso hay dos líneas de descendencia directas, por
tanto, tal como hemos enunciado, sus contribuciones al parentesco serán la suma
de ambas:
parentesco
entre B y O (padre e hija) = (1/2)
= 0.50
" " B y O
(abuelo y nieta) = (1/2)2
= 0.25
____
parentesco
total . . . . . . . . . . . . . . . a
= 0.75
El tipo
de parentesco que hemos considerado se denomina "parentesco directo"
ya que se refiere al parentesco que puede seguirse en una línea directa o línea
de descendencia de antepasado a descendiente. El otro tipo de parentesco es el
que existe entre dos individuos que tienen un antepasado en común y pueden por
tanto haber heredado el mismo gen de dicho antepasado. Este tipo de parentesco
se denomina "parentesco colateral".
PARENTESCO
COLATERAL: Consideremos dos descendientes, (B) y (C), con un progenitor (A) en común,
(figura 1). En este caso, (B) y (C) se dice que son "medio hermanos"
y (A) es su antepasado común. Si (B) y (C) reciben ambos una copia del mismo
gen de un locus cualquiera de (A), podemos decir que (B) y (C) tienen genes que
son idénticos por descendencia procedentes de (A).
Ahora
podemos considerar una definición más general del parentesco: "El
parentesco entre dos individuos cualesquiera es el número esperado de
genes en un locus de un individuo que son
idénticos por descendencia con un gen elegido
al azar en el mismo locus del otro individuo". Esta definición es más
correcta que la que hemos usado en el parentesco directo, tanto si los
individuos emparentados son consanguíneos como si no. Si los individuos
emparentados no son consanguíneos, esta definición es equivalente a la que se
ofreció en el parentesco directo. Para comprender mejor la diferencia entre las
dos definiciones observemos la siguienta tabla:
Tabla 1
_____________________________________________________________
Genotipo -
Coeficiente de consanguinidad
- Parentesco aditivo entre
B y C
B C FB
FC Definición Definición simple exacta
______________________________________________________________
A1A2 A3A4 0
0 0 0
A1A2 A3A2 0
0 1/2 1/2
A1A2 A1A2 0
0 1 1
A1A1 A1A1 1
1 1 2
_____________________________________________________________
Como
podemos ver, la limitación de la definición simple es que no puede distinguir
entre las dos últimas situaciones de esta tabla, esto es, no puede distinguir
entre individuos que tienen ambos el mismo par de genes en común, y dos
individuos homocigotos para el mismo gen. En ambos casos, los dos individuos
tienen el 100% de
sus
genes en común. Sin embargo, si B y C se cruzan, los dos casos distintos darán
lugar a resultados muy diferentes con respecto al coeficiente de consanguinidad
de la descendencia resultante. En el último caso los descendientes de B y C
tendrán sin duda dos copias del mismo gen A1 y su coeficiente de
consanguinidad será por lo tanto F = 1 para este locus. En cambio, en el caso
en que tanto B como C sean A1A2, según los principios de
la herencia mendeliana podemos esperar el resultado reflejado en la tabla
siguiente:
Tabla 2
A1 A2
_________________
|
A1 | A1A1 A1A2
|
A2 | A2A1 A2A2
Vemos
que la probabilidadd de que un descendiente tenga dos copias del mismo gen es
1/4 para A1A1 y 1/4 para A2A2, lo
que da lugar a un coeficiente de consanguinidad F = 1/4 + 1/4 = 1/2.
Como en
el caso de los parientes directos, el parentesco entre dos parientes
colaterales disminuye 1/2 por cada generación que separa los dos parientes a lo
largo de un determinado trayecto. La única diferencia es que en el caso de los
parientes
colaterales, el trayecto entre ellos consta
de dos líneas de descendencia: una desde el antepasado común hasta uno de los
parientes y la otra desde el antepasado común hasta el otro pariente. Para
subrayar esto, el número total de generaciones que separa a los dos parientes
colaterales se escribe n + n', dónde n es el número de
generaciones entre el antepasado común y el primer pariente y n' es el
número de generaciones entre el antepasado común y el segundo pariente. Así
para un trayecto cualquiera, el parentesco entre dos parientes colaterales es:
|
|
A veces,
puede haber más de un trayecto que pasa a través de un antepasado común, y a
veces puede haber más de un antepasado común. En todos los casos, el parentesco
total es la suma del parentesco con el que contribuye cada uno de los
trayectos.
El
antepasado común tiene evidentemente una importancia crítica en la
determinación de los parentescos colaterales. ¿Qué ocurre cuando este
antepasado es consanguíneo?. Hemos visto que el coeficiente de consanguinidad
de un individuo es la probabilidad de que dos genes en un locus de dicho
individuo sean indénticos por descendencia. Se deduce que cuanto más alto sea
el coeficiente de consanguinidad del antepasado común, mayor será la
probabilidad de que transmita el mismo gen a cada uno de los dos parientes
colaterales que descienden de él, y por tanto mayor
será la
probabilidad de que los dos parientes tengan ambos genes que son idénticos por
descendencia. De hecho, si el antepasado común es consanguíneo, el parentesco
entre los dos parientes colaterales que descienden de él, aumenta en una
proporción igual al coeficiente de consanguinidad del antepasado común. Esto
significa que el trayecto del antepasado común consanguíneo deberá contener un
término añadido en consideración a su endogamia. Algebraicamente, esto equivale
a:
trayecto + (trayecto x FA) =
trayecto (1+FA)
lo que
representa multiplicar (1/2)n+n' para cada trayecto del antepasado
común consanguíneo por (1+FA), donde FA es el coeficiente
de consanguinidad del antepasado común. Teniendo todo esto en cuenta, y
utilizando el símbolo a para el parentesco, podemos expresar ahora el
parentesco entre dos individuos cualesquiera como:
Fig. 4
|
|
donde el
sumatorio S (letra sigma mayúscula del
alfabeto griego) significa que ha de efectuarse la suma de los distintos
trayectos (p), y en caso de que el antepasado fuera consanguíneo, antes de
incluir su trayecto en la suma, se ha de multiplicar por (1+Fa).
La misma
fórmula puede usarse también para calcular el parentesco directo, simplemente
teniendo en cuenta que en tales casos sólo existe una línea de descendencia
para cada trayecto, y por tanto n'=0 para cada trayecto.
CALCULO
DEL COEFICIENTE DE CONSANGUINIDAD: Sigamos con el ejemplo
de la figura 2, con el de cruzamiento entre B
y C para producir un descendiente O y consideremos un gen elegido al azar que B
transmite a O.
Para
calcular el coefiente de consanguinidad de O, necesitamos calcular la
probabilidad de que el otro gen del mismo locus en O (el gen procedente de C)
sea idéntico por descendencia al gen recibido de B.
Para
calcular esta probabilidad hemos de recordar, en este caso, que el parentesco
entre B y C es el número esperado de genes de C que son idénticos por descendencia
con un gen elegido al azar en el mismo locus de B.
Como que
C es el otro progenitor de O y por tanto existe una probabilidad de 1/2 de que
un gen cualquiera de C sea transmitido a O, se deduce que la probabilidad de
que O reciba un gen de C que sea idéntico por descendencia con el gen que O
recibió de B, es igual al parentesco entre B y C, multiplicado por 1/2.
Esto
significa que: "El coeficiente de consanguinidad de un individuo
cualquiera es 1/2 del parentesco entre los padres de este individuo".
Todo
esto puede parecer muy complicado pero con unos ejemplos lo veremos mucho más
claro:
Fig.
5 A
B
D
O
A
C
E
Es mucho
más fácil si modificamos el árbol genealógico tradicional para convertirlo en
un diagrama de trayectos, en el
que los
individuos implicados aparecen solamente una vez y en el que las flechas
indican la dirección de la herencia (fig. 2):
A
B C
O
Obsérvese
que en el diagrama no aparecen todos los individuos; se han excluido aquellos
que no son antepasados comunes y que no se encuentran en ningún trayecto entre
el antepasado común y el individuo en cuestión (en este caso D y E).
A
continuación calcularemos el parentesto entre los dos medios hermanos, B y C, y
el coeficiente de consanguinidad de su descendiente O. Comenzaremos por
construir la siguiente tabla:
Tabla 3
Trayecto n n' Contribución al parentesco
B
A C 1
1 (1/2)1+1 (1+FA)=1/4
En esta
tabla, la A se ha subrayado para indicar que se trata del antepasado común en
este trayecto. Como en el diagrama hay un solo trayecto, existe una única
entrada (fila) de datos en la tabla que nos proporciona el parentesto entre B y
C como:
Fig. 6
|
|
Se
deduce por tanto que el coeficiente de consanguinidad de O viene dado por:
Fig. 7
|
|
Hasta
aquí se han expuesto las definiciones y las fórmulas matemáticas para llegar a
una comprensión razonada lo más clara
posible
de los conceptos tratados. No obstante, una vez comprendidas estas nociones ya
estamos en disposición de aplicar un metódo abreviado para llegar a los mismos
resultados. Para
ello
podemos resumir en una, las fórmulas de las figuras 6 y 7:
Fig. 8
|
|
Siendo la suma de todos los trayectos posibles y
n, el número de generaciones transcurridas del antepasado común desde el lado
paterno al lado materno, y FA
es el coeficiente de endogamia del antepasado común A. A es un símbolo
general representativo de cualquiera de los antepasados susceptibles de
contribuir a la endogamia de X. Si los antepasados comunes no son endógamos,
entonces
FA = 0 y la fórmula se escribe:
Fig. 9
|
|
Veamos
ahora otro ejemplo en un pedigrí algo más complejo:
F
Fig.
10 D
G
B
H
E
I
X
D
B
E
O
B
J
L
El
individuo X es el resultante de dos cruzamientos consecutivos respecto al padre
B. En la ascendencia la endogamia se produce en dos momentos. En el primero, el
apareamiento de J con B que da el trayecto XOJ; en el segundo, el apareamiento
de O con B que dá el trayecto XO.
Ahora
procedamos de la siguiente manera:
Trayecto XOJ = (1/2)3 = 0,125
" XO
= (1/2)2 = O,250
_____
F = 0.375
¿Que
hemos hecho? En el primer trayecto hemos contado el número de generaciones
transcurridas de B a X por el lado paterno, y vuelta a B por el lado materno
hasta encontrar el primer cruce de B, dándonos tres generaciones, o sea n=3,
(reparemos que el antepasado común B nunca se cuenta).
En el
segundo trayecto hemos obrado de igual manera dándonos dos generaciones, o sea
n=2. Luego, solamente nos ha faltado sumar estas endogamias parciales.
Observemos
que tanto D como E, aún estando a ambos lados del pedigrí (paterno y materno)
no se cuentan, puesto que sus contribuciones a la endogamia están incluidas en
la de B.
Observemos
también, que este coeficiente de consanguinidad F=0.375 del individuo X, es
justamente la mitad del parentesco que hay entre sus padres (a=0,75), Fig. 3.
Esto
viene a corroborar lo dicho cuando hemos explicado el cálculo del coeficiente
de consanguinidad: "El coeficiente de consanguinidad de un individuo es
siempre 1/2 del parentesco entre sus padres".
Qué
ocurre si en el pedigrí de la figura 10 se sustituye la segunda aparición de B
por un hermano M, y la tercera por un
individuo
N sin ningún parentesco respecto a B?. Esto significa que B no contribuye a la
endogamia de X, en cambio D y E sí lo
hacen. Veamos el ejemplo:
F
Fig.
11 D
G
B
H
E
I
X
D
M
E
O
N
J
L
El
trayecto para D es BXOM = (1/2)4 = 0.0625 y el de E también es BXOM
= (1/2)4 = 0.0625. Intervienen dos antepasados diferentes y la
endogamia total (Fx) es la suma de los dos trayectos; a saber,
0,125. Este ejemplo demuestra que puede haber más de un antepasado común en un
pedigrí y que cada uno de ellos hará su propia aportación al coeficiente de
endogamia (Fx).
Una vez
vistos estos ejemplos, podemos resumir en tres reglas básicas la determinación
de los caminos (trayectos) genealógicos:
1ª. El
antepasado común del individuo X nunca se cuenta.
2ª.
Identificar siempre todos los caminos (trayectos) posibles.
3ª. Los
individuos presentes a ambos lados del pedigrí, nunca serán contados más de una vez en el trayecto.
Ahora
vamos a calcular el coeficiente de consanguinidad de un individuo X, en el que
el ascendiente común B es endógamo (hijo de hermanos, siendo sus abuelos
también hermanos) y es a la vez, padre y abuelo del individuo X:
H
Fig.
12 F
I
D
H
G
I
B
H
F